Cómo cuidar tus uñas después del esmaltado para que no se debiliten

El resultado no termina en la lámpara. Un buen post-servicio prolonga la vida del esmaltado y mantiene uñas sanas.

Las primeras 24 horas

  • Evitá agua muy caliente y químicos fuertes.
  • Usá guantes para limpieza o lavado de platos.

Rutina diaria express (1 minuto):

  • Una gota de aceite de cutículas (almendra/jojoba) y masaje.
  • Crema de manos después de lavarlas.

Hábitos que debilitan (y cómo evitarlos):

  • Usar las uñas como herramienta: abrí latas con utensilios.
  • Golpes repetidos: cuidado al tipear o manipular llaves.
  • Exposición a solventes: si necesitás remover esmalte común, optá por removers suaves y protegé la piel.

Retiro responsable

  • Nada de “arrancar” el producto. Seguí el protocolo del sistema (remojo con wraps o fresado suave si corresponde).
  • Tras el retiro: hidratar, pulido suave y, si hace falta, base fortalecedora.

Descanso programado

  • Entre servicios continuos, alterná con una semana de cuidado: aceite 2–3 veces al día y crema.
  • Si hay láminas descamadas, priorizá tratamientos fortalecedores y ajustá la preparación en la próxima cita.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *